BiggestPrank

En un tiempo muy lejano, en el seno de una humanidad inimaginablemente desarrollada para el hombre del presente, Alu y Sili paseaban por los Jardines de Oxigenación de la metrópolis de Guadalajara. Ambas se habían infectado ya del virus que asolaba a la población: el llamado Virus Éxodo, y sus días de vida estaban contados. Pese a los avances de la ciencia médica, la velocidad de mutación del virus hacía inviables las vacunas. Sólo un reducido grupo de humanos con una variante genética muy particular era resistente a la implacable enfermedad. El resto estaban avocados a desaparecer. Y por eso, Alu y Sili paseaban a sabiendas de que, probablemente, aquel sería su último paseo.

— Es curioso —dijo Alu de pronto, cortando el silencio—, pensaba que cuando estuviese cerca mi muerte sentiría un vacío enorme, como si estuviese al borde de un gran abismo y viese la caída, ¿sabes? Pero la verdad es que no siento nada de nada. No consigo hacerme a la idea de que dentro de unos días de pronto caeré al suelo inconsciente y ya no volveré a levantarme.

Sili se giró hacia su compañera y le pidió que esperase unos segundos, porque en aquel preciso instante estaba enviando un mail telepático a través de Mental-mail. Terminó de enviarlo y entonces respondió.

— Ya —respondió al final—. Como cuando cumplías los 18, ¿no? Que te pasabas toda la adolescencia esperando el momento y cuando llegaba, piuff, la misma mierda.

— ¡Exacto! —exclamó Alu—. O como cuando terminé de transferirme los archivos de la carrera el año pasado. Toda la vida pensando en cómo me sentiría al instalarme la carrera, y luego resulta que no sientes absolutamente nada… Pues con esto igual…

— Bueno, ya sabes lo que dicen, que en la antigüedad le tenían más miedo a la muerte, y que era una jodienda—dijo Sili, quitándole importancia—. Yo sinceramente prefiero no sentir nada, que menuda rayada si estuviese ahora pensando en la cagada que es morirse.

— Ya, pero no sé… —suspiró Alu— aunque entiendo que tenerle miedo a la muerte es absurdo porque es algo perfectamente natural, ¿no crees que deberíamos al menos sentir algo? De repente desapareces y ya no queda casi nada de ti. En una cuestión de segundos tu existencia se diluye como un azucarillo en una taza de café. Eso es lo que somos… un azucarillo en una enorme taza de café.

Sili miró a su compañera sin comprender, y pensó que se le había ido la pinza, o que tal vez se hubiese tomado, precisamente, demasiados cafés aquella mañana.

— Mira —le dijo Sili, cambiando de tema, y le envió una imagen mental—. Esto es lo que he pensado hacer yo para el BiggestPrank.

En la mente de Alu se formó la imagen de una gran pradera, y en medio de ella, como una chalupa en mitad del océano, había cuatro piedras enormes. Tres de ellas sujetaban a una cuarta, que hacía las veces de techo.

— ¿Qué es eso? —preguntó Alu—. Parece una cabina de teletransporte cuántico, pero a lo bruto.

— Se le ocurrió a una MentalTuber coreana. Es la leche, ¿te imaginas lo que se van a rayar con esto? —y empezó a reírse imaginando cómo reaccionarían los hombres del futuro al BiggestPrank.

— No sé… —respondió Alu—. A mí me parece un poco mal lo del BiggestPrank. ¿En qué se van a convertir tantos milenios de progreso? Ya no sólo tecnológico, sino avances sociales… Tantos años que nos costó conseguir abolir el patriarcado, y de pronto por una broma del SocialMinds…

— ¡Alu! —le interrumpió su compañera—. Pero piensa en los “jajas”, en lo que nos vamos a reír… Bueno, a ver, estaremos ya todos muertos, pero igualmente me parece una idea brutal. Es que tía, en Burgos hay por ejemplo unos chavales que se lo están currando muchísimo. Han puesto huesos con carbono catorce modificado para que daten como antiquísimos con la prueba, y han puesto al lado que si palitos y restos de fuego, con sus cenicitas y sus cosas. ¡Imagínatelos diciendo, “Guao, ya sabían manejar el fuego”!

Sili empezó a reírse con sus propias ensoñaciones.

— ¿Pero no te da rabia que, por ejemplo, quienes vengan después vayan a volver a pasar por la esclavitud, por las guerras, por las catástrofes medioambientales, la falta de recursos…? Hemos tardado milenios en superar todas estas cosas, y millones de personas han muerto luchando por conseguirlas. Me parece absurdo sacrificar todo eso por una… por una broma, por una maldita broma…

Sili soltó una carcajada en respuesta al comentario de Alu, pero su compañera no pareció tomárselo a broma. Sili resopló y también ella se puso un poco más seria, porque en realidad no quería que su amiga pensase que era una persona frívola e irreflexiva. Decidió explicarle los motivos por los que estaba tan entusiasmada por el BiggestPrank:

— A ver, Alu, ya sé que parece que todo esto es simplemente una broma estúpida —empezó diciendo—, y la mayoría de la gente sólo lo hace porque se ha hecho viral en las SocialMinds. Pero realmente esto trasciende toda la cultura de las SocialMinds. Es una ideología, un movimiento cultural, ¡una expresión de arte!

— Venga ya… —replicó Alu.

—Que sí. Mira, toda esta movida se originó en Sudáfrica en la década de los veinte, con el filósofo Heg, como protesta contra la hipocresía del estado Sudáfricano, que mientras que se proclamaba como el más desarrollado del mundo y decía respetar la equidad de todas las mentes por igual, aprobaron la Carta Fundamental de Derechos de las Inteligencias Artificiales.

—¿Pero que tiene eso de malo? —preguntó Alu.

—¿Que qué tiene de malo? —respondió Sili, como si la respuesta fuese evidente—. Pues tía, que desde entonces las inteligencias artificiales han sido opresoras del pueblo humano en Sudáfrica… ¡lucha de clases! —Sili levantó un puño al aire y los sostuvo con solemnidad. Después lo bajó y siguió hablando—. Bueno, total, que el filósofo éste a modo de protesta propuso una contracorriente cultural que la peña la llamó Hegismo. Que básicamente consiste en una metacultura de ruptura con la cultura opresora del desarrollo Sudáfricano, que viene imponiendo sus cánones a todos los demás pueblos.

— No sé si te sigo… —dijo Alu.

— A ver, que Sudáfrica nos oprime y nos impone sus cánones de progreso en todo. Así que para volver a ser libres tenemos que destruir la cultura del progreso. 

— ¡Venga ya, Sili! ¿Y me estás diciendo que el BiggestPrank es eso? ¿Tú de verdad crees que toda la gente que está por ahí enterrando huesos con modificaciones de carbono catorce, poniendo piedras en sitios aleatorios y desintegrando edificios y patrimonio cultural, tú de verdad crees que lo hacen a modo de protesta?

— Claro que no, tía —respondió Sili—. Lo han visto en las SocialMinds y por eso lo hacen. Pero, ¿por qué crees que se ha hecho tan viral? —Sili esperó que Alu respondiese la pregunta, pero su compañera se quedó de brazos cruzados, y ella misma siguió explicando—. Pues porque en el fondo se sienten identificados con esos ideales, aunque no lo sepan. Por eso el BiggestPrank es tan democrático. Es lo más democrático que se ha hecho nunca. Todos nos sentimos identificados con esta movida, aunque no entendamos la parte más intelectual que hay detrás.

Alu se quedó pensando un rato.  

— Vale, entonces… —dijo Alu, que empezaba a comprender—, me estás diciendo que esto es un poco como la abolición de los absolutismos, que todo el pueblo analfabeto luchó porque se sentían identificados, aunque no entendiesen el movimiento intelectual que había por detrás…

— ¡Claro tía! Lo has pillado —celebró Sili.

— Sí, pero sigo sin estar de acuerdo… —respondió Alu—.  No hace falta condenar a la futura humanidad a empezar de cero, sólo por defender nuestros propios ideales. ¡Es egoísta! ¿Cómo sabes que ellos no habrían preferido seguir donde nosotros lo dejamos, aunque sea bajo el dominio de Sudáfrica y las inteligencias artificiales?

— No sé, tía, también te digo que tú te rayas mucho, eh… —en ese momento a Sili le llegó un mensaje de las SocialMinds. Lo abrió y empezó a desternillarse de la risa—. Bua bua bua… ¡Tía! ¡Qué pasote! —le dijo a su compañera—. Mira lo que están haciendo en Inglaterra…

Sili le envió la imagen mental a Alu, quien la reprodujo en su mente. En medio de una pradera había un círculo inmenso de piedras, y un montón de gente viendo como enormes drones las colocaban sin demasiado esfuerzo. La descripción de la imagen decía: “BiggestPrank nivel Dios. Unos chavales en Salisbury construyen un círculo con piedras de varias toneladas” …

***

Tras la conversación y el paseo por el parque las muchachas regresaron a sus apartamentos y continuaron con sus vidas. Cinco días más tarde Alu murió de manera instantánea, mientras veía un álbum de fotos mentales de sus familiares que ya habían muerto antes que ella. Sili murió dos días después mientras dormía en su apartamento.

***

A los pocos meses la mayoría de los vestigios de la humanidad habían sido desintegrados como consecuencia del movimiento BiggestPrank. Casi la totalidad de la humanidad desapareció, dejando tras de sí una obra de denuncia cultural: piedras, huesos con modificación de carbono catorce y herramientas rudimentarias para hacer fuego, cazar, cortar…

***

Miles de años más tarde, un grupo de adolescentes de un instituto de secundaria acudía al Museo de la Evolución Humana de Burgos. La guía del museo, cuando el grupo llegó a un stand donde había un cráneo humano, les dijo:

— En este museo, chicos, tenemos más de doscientos fósiles humanos, todos ellos muy muy antiguos, y que nos cuentan una historia fascinante: La historia de la evolución humana. Hace mucho muuuucho tiempo vivíamos en cavernas, y no teníamos más herramientas para sobrevivir que lanzas de madera y utensilios de piedra. Incluso tardamos muchísimos años en dominar el fuego… Este cráneo que veis aquí, por ejemplo, pertenece a la especie Homo Antecesor, que vivió hace más de 800.000 años…

—¿Esos son como los que vivían en Stonehenge? —preguntó un alumno.

Toda la clase rompió en carcajadas. La guía del museo trató de disimular la desazón que le producía que los alumnos supiesen tan poca historia.

— No, chicos —respondió la guía—. Stonehenge es mucho posterior, entre el 5000 y el 2000 a.C. Estamos hablando de una diferencia de cientos de miles de años. Además, Stonehenge no era una vivienda.

— ¿Y entonces qué es? —preguntaron los alumnos.

La guía empezó a enfadarse por que aquellos muchachos tuviesen más interés por el monumento lítico inglés que por los fósiles de valor incalculable que estaba enseñándoles.

— No se sabe con certeza… pero todo parece apuntar a que tenía algún tipo de vínculo con las estrellas.

Al fondo del grupo una alumna le dio un suave codazo a su compañera y le dijo en susurros:

— Psssss ¿te imaginas que en verdad los prehistóricos esos eran una civilización super desarrollada, y que por hacer la broma se pusieron a clavar piedras por todas partes? En plan, por los “jajas”, ¿sabes? Pero que en verdad ya tenían WhatsApp y esas cosas.

Ambas compañeras empezaron a reírse, y la profesora les mandó callar y les pidió que, por favor, no dijesen tonterías.

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